En México, la balanza comercial en 2025 se consolidó como uno de los indicadores más relevantes para entender la posición del país en el comercio internacional de cara a 2026. A pesar de las tensiones arancelarias, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y los ajustes en las cadenas de suministro, la nación mexicana logró cerrar el año con un superávit comercial, impulsado principalmente por las exportaciones no petroleras. Este desempeño refleja la fortaleza del sector manufacturero, así como también la necesidad de una gestión logística cada vez más estratégica, donde aspectos como el seguro de carga cobran relevancia para proteger mercancías de alto valor que cruzan diariamente las fronteras.
Entrar a 2026 con una balanza comercial fortalecida plantea oportunidades, pero también desafíos que empresas exportadoras e importadoras deberán atender para mantener la competitividad del país.
Panorama general de la balanza comercial en 2025
México cerró 2025 con un superávit comercial de 771 millones de dólares, una cifra significativa si se considera que en 2024 el país había registrado un déficit de más de 18 mil 500 millones de dólares. Este cambio de tendencia estuvo directamente relacionado con el crecimiento sostenido de las exportaciones, que alcanzaron un valor histórico de 664 mil 837 millones de dólares, con un incremento anual de 7.6%.
Este crecimiento fue superior al promedio del comercio mundial de bienes, que se expandió alrededor de 6% en el mismo periodo, lo que posiciona a México como un actor dinámico en el comercio internacional. Las importaciones, por su parte, también crecieron, aunque a un ritmo menor, con un aumento anual de 4.4%, totalizando 664 mil 066 millones de dólares.
Algunos elementos clave que explican el comportamiento de la balanza comercial en 2025 son los siguientes:
- La solidez de las exportaciones no petroleras, que crecieron 9.3% anual
- La reducción en la dependencia de las exportaciones petroleras, que cayeron 26.4% y representaron solo 3.2% del total
- El papel central del mercado estadounidense, destino de más del 80% de las exportaciones mexicanas, a pesar del contexto político y comercial adverso
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Exportaciones e importaciones en cifras
El principal sostén de la balanza comercial en 2025 y su proyección hacia 2026 fue el desempeño de las exportaciones manufactureras, particularmente las no automotrices. Este segmento creció 17.3% anual y representó cerca del 64% del total de las ventas externas del país, con un valor superior a los 423 mil millones de dólares.
Dentro de las exportaciones manufactureras, destacaron:
- Maquinaria y equipo especial para industrias diversas, con un crecimiento anual de 93.4%
- Productos de la minero-metalurgia, con un avance de 41.2%
- Equipos y aparatos eléctricos y electrónicos, que crecieron 15.2%
- Equipo profesional y científico, con un aumento de 5.4%
En contraste, las exportaciones automotrices mostraron una contracción anual de 4.2% en el acumulado de 2025. Sin embargo, al interior de este sector se observó una diversificación relevante: mientras las ventas a Estados Unidos disminuyeron, las exportaciones dirigidas a otros mercados crecieron más de 30% tan sólo en el mes de diciembre, lo que apunta a una estrategia de reducción de dependencia de un solo destino.
En cuanto a las importaciones, la mayor parte correspondió a bienes de uso intermedio, que representaron 76.8% del total. Lo anterior confirma la alta integración de México en las cadenas globales de valor, donde importa insumos para transformarlos y reexportarlos como productos manufacturados. Las importaciones de bienes de consumo crecieron con fuerza, mientras que las de bienes de capital mostraron retrocesos, lo que podría reflejar una mayor cautela en la inversión productiva.
Sectores clave, riesgos y perspectivas para la balanza comercial en 2026
La estructura de la balanza comercial en 2025 revela una economía cada vez menos dependiente del petróleo y más orientada a la manufactura y la diversificación de mercados. A lo largo del año pasado, la composición de las exportaciones fue la siguiente:
| Tipo de exportación | Participación (%) |
| Bienes manufacturados | 91.6 |
| Productos petroleros | 3.2 |
| Bienes agropecuarios | 3.1 |
| Productos extractivos no petroleros | 2.1 |
Este cambio estructural es relevante para 2026, ya que reduce la vulnerabilidad de México ante la volatilidad de los precios del petróleo. No obstante, también plantea nuevos retos. Las exportaciones agropecuarias, por ejemplo, mostraron una caída anual de 12.7% en diciembre, con descensos importantes en productos como jitomate, aguacate y ganado vacuno, lo que evidencia la sensibilidad de este sector a factores climáticos, sanitarios y logísticos.
Otro riesgo latente es el entorno político-comercial con Estados Unidos. La revisión del T-MEC y las amenazas arancelarias generan incertidumbre, aunque las cifras demuestran que México sigue siendo un socio comercial clave para Norteamérica. De hecho, el crecimiento de las exportaciones a Estados Unidos fue de casi 18% anual en el segmento no petrolero.
De cara a 2026, las perspectivas apuntan a una balanza comercial más equilibrada, sostenida por:
- La fortaleza del sector manufacturero no automotriz
- La integración de México en las cadenas globales de suministro
- La diversificación gradual de mercados de exportación
- Una menor dependencia del petróleo
En conclusión, la balanza comercial en 2025 cuenta con bases sólidas para un crecimiento económico a lo largo del 2026, siendo respaldada por cifras históricas en exportaciones y un superávit que no se veía desde años anteriores. El desempeño del sector manufacturero, la reducción del peso del petróleo y la diversificación de mercados posicionan al país como un actor relevante en el comercio global. No obstante, el contexto internacional, las tensiones comerciales y los riesgos logísticos obligan a las empresas a adoptar una visión más estratégica.
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Fuente: El Economista, T21




