La logística moderna opera en un entorno cada vez más expuesto a interrupciones que no siempre implican daño físico a la mercancía, pero sí impactos económicos relevantes. En este contexto, además de soluciones tradicionales como el seguro de carga, el cual es clave para proteger la mercancía en tránsito, comienzan a ganar terreno herramientas diseñadas para responder con mayor rapidez ante eventos que afectan la operatividad. Entre ellas, el seguro paramétrico se posiciona como un mecanismo innovador para transferir riesgos logísticos basados en condiciones objetivas y medibles, más allá de la evaluación clásica de pérdidas.
A diferencia de los seguros tradicionales, este tipo de cobertura no se activa por el daño demostrado, sino por la ocurrencia de un evento previamente definido. Esta lógica resulta especialmente relevante en la logística, donde el tiempo de respuesta y la liquidez inmediata pueden marcar la diferencia entre una contingencia controlada y una disrupción mayor en la cadena de suministro.
¿Qué es el seguro paramétrico y por qué resulta relevante para la logística?
El seguro paramétrico es una póliza que se activa automáticamente cuando un parámetro previamente acordado alcanza o supera un umbral específico. Dicho parámetro se mide a través de una fuente objetiva y neutral, como estaciones meteorológicas, boyas marítimas, modelos climáticos o notificaciones oficiales de autoridades portuarias. No es necesario demostrar una pérdida concreta ni cuantificar daños individuales para recibir la indemnización.
En el ámbito logístico, esta característica adquiere un valor estratégico. Cuando un puerto suspende operaciones debido a oleaje elevado o vientos sostenidos, la mercancía puede quedar detenida durante horas o días, aun sin sufrir daños físicos. Sin embargo, los costos derivados de almacenamiento, demoras, reprogramación de rutas o penalizaciones contractuales son reales e inmediatos. Este tipo de seguro responde precisamente a ese vacío, ofreciendo compensaciones rápidas que permiten mantener la continuidad operativa.
Entre los elementos que explican su creciente aplicación en logística destacan:
- La dependencia de redes portuarias interconectadas, donde un solo punto de fallo puede afectar rutas completas.
- La necesidad de liquidez inmediata para gestionar contingencias sin recurrir a financiamiento de emergencia.
- La posibilidad de diseñar coberturas a la medida de rutas, puertos y ventanas temporales críticas.
- La reducción de tiempos administrativos, ya que los pagos pueden ejecutarse en plazos de 24 a 72 horas tras la ocurrencia del evento.
Aunque los seguros paramétricos existen desde hace más de dos décadas, su adopción ha estado históricamente vinculada a grandes riesgos y al reaseguro. Hoy, gracias a una mayor disponibilidad de datos y a la sofisticación de los modelos de medición, comienzan a consolidarse como una solución viable para la gestión de riesgos logísticos, especialmente en entornos portuarios expuestos a fenómenos meteorológicos.
¿Sabes qué es la carga tipo A y por qué debes asegurarla? Aquí te lo contamos
¿Cómo se diseñan estos seguros para interrupciones logísticas?
El éxito de un seguro paramétrico aplicado a la logística depende, en gran medida, de la correcta definición del índice que activa la cobertura. Este índice debe reflejar de manera fiel las condiciones que, en la práctica, afectan la operación portuaria y la cadena de suministro.
Los procedimientos más comunes se basan en variables meteorológicas directamente relacionadas con los cierres de puertos, como:
- Velocidad del viento sostenido durante un periodo continuo, con umbrales que suelen oscilar entre 25 y 40 nudos.
- Altura significativa de ola (Hs), generalmente con activaciones a partir de 3.5 o 4 metros durante ventanas temporales definidas.
- Combinaciones de viento y oleaje, que buscan capturar escenarios de mayor severidad operativa.
Además de estos indicadores físicos, algunos diseños incorporan índices operativos que reflejan la congestión o el estado funcional del puerto, tales como cierres oficiales, suspensión de movimientos de carga o demoras promedio en muelles que superan niveles críticos.
La calidad del seguro paramétrico está directamente ligada a la confiabilidad de las fuentes de datos utilizadas. Entre las más habituales se encuentran estaciones meteorológicas portuarias, boyas oceánicas, modelos de reanálisis climático y notificaciones oficiales emitidas por autoridades portuarias. La transparencia y verificabilidad de estos datos es esencial para evitar disputas y garantizar la confianza entre las partes.
En términos de estructura de pago, las pólizas pueden contemplar esquemas escalonados, donde la indemnización aumenta conforme se supera el umbral base, o modelos lineales que ajustan el pago según la duración o severidad del evento.
Ventajas, límites y ejemplos prácticos de aplicación en la logística
El principal atractivo del seguro paramétrico en logística es la rapidez. Al no requerir peritajes ni comprobación de pérdidas, la indemnización se activa automáticamente cuando se cumplen las condiciones pactadas. Lo anterior reduce de forma significativa los costos administrativos y acelera la toma de decisiones operativas.
Entre sus ventajas más relevantes se encuentran:
- Liquidez inmediata para cubrir costos de almacenamiento, demoras y reprogramaciones.
- Mayor previsibilidad financiera, ya que los montos de pago se conocen desde la contratación.
- Transparencia contractual, al basarse en parámetros objetivos y públicos.
- Adaptabilidad a cadenas logísticas complejas con múltiples puertos y rutas.
No obstante, el enfoque paramétrico también presenta limitaciones que deben ser gestionadas. El principal riesgo es el denominado basis risk, es decir, la posibilidad de que el evento ocurra sin generar una pérdida significativa para el cliente, o que exista una pérdida relevante sin que se activen los parámetros definidos. Asimismo, la dependencia de datos externos implica que la disponibilidad y calidad de la información son factores críticos.
Para ilustrar mejor este concepto, podemos poner de ejemplo una empresa logística que opera una ruta intercontinental que contrata una póliza basada en viento sostenido. Si el viento supera los 28 nudos durante seis horas en un puerto de transbordo, se activa automáticamente un pago predefinido, por ejemplo, de 1.2 millones de dólares. Este monto permite absorber costos de almacenamiento y ajustar inventarios sin esperar semanas a la resolución de un siniestro tradicional.
En conclusión, el seguro paramétrico aplicado a la logística representa un cambio relevante en la forma de gestionar riesgos operativos asociados a interrupciones portuarias y fenómenos meteorológicos. Su lógica basada en parámetros objetivos, la rapidez de indemnización y la posibilidad de diseñar coberturas a la medida lo convierten en una herramienta especialmente atractiva para cadenas de suministro complejas y globales.
Contáctanos y asegura tus productos al transportarlos dentro y fuera del país a través de SafeLink Marine.
Fuente: Mapfre



