Sabemos que el seguro de carga, también conocido como seguro de transporte internacional, es un contrato que protege las mercancías durante su traslado por vía terrestre, aérea o marítima. A través de este acuerdo, una aseguradora se compromete a cubrir los daños o pérdidas materiales imprevistas que puedan ocurrir durante el trayecto, siempre que estén contemplados en la póliza. Pero antes de contratar este tipo de seguro, es fundamental comprender bien el concepto de riesgo y cómo puede impactar en la cadena logística.
Concepto de riesgo: ¿Por qué es tan importante comprenderlo?
El Diccionario Mapfre de Seguros (2011) define el concepto de riesgo como:
“Posible ocurrencia por azar de un acontecimiento que produce una necesidad económica y cuya aparición real o existencia se previene y garantiza en la póliza, y obliga al asegurador a efectuar la prestación, normalmente indemnización que le corresponde”.
Aunque existen diversas definiciones para esta palabra, todas coinciden en lo mismo: la posibilidad de que ocurra un accidente o siniestro. La característica más importante es que no sabemos en qué momento puede suceder un evento inesperado. Es por ello que debemos estar prevenidos y protegidos, ya que el costo financiero en caso de pérdida o daño puede ser muy elevado y llevar incluso a la quiebra.
Por otra parte, para considerar un hecho como asegurable, debe cumplir con las siguientes características básicas:
- Incertidumbre. El hecho debe ser incierto, es decir, debe existir la posibilidad de que suceda.
- Posibilidad de ocurrencia. Hechos físicamente imposibles (como un tsunami en la Ciudad de México) no son asegurables.
- Hecho fortuito. Debe ocurrir casualmente, sin premeditación.
- Futuro. Solo se puede asegurar lo que aún no ha sucedido.
- Lícito. Actos fraudulentos o dolosos no pueden ser objeto de un seguro.
Así, el concepto de riesgo se puede expresar de manera pragmática mediante la fórmula:
Riesgo = Amenaza × Vulnerabilidad
¿Sabes cuáles son las rutas logísticas más peligrosas del mundo? Aquí te lo contamos
Evaluando el riesgo en el transporte de mercancías
Si consideramos que el proceso del transporte conlleva una serie de actividades, como carga, descarga, trasbordo, embalaje y almacenamiento temporal, la posibilidad de riesgo se extiende.
Para evaluar correctamente el nivel de riesgo al que nos enfrentamos, es fundamental tener en cuenta:
- Las características de la mercancía a transportar
- La frecuencia de los envíos (nacional o internacional)
- Los medios de transporte involucrados en el recorrido origen-destino
Una vez que se identifican estos factores, podemos tomar mejores decisiones, tales como:
- Contratar el tipo de póliza que mejor convenga por frecuencia de envíos.
- Adquirir la cobertura adecuada contra los riesgos potenciales que puedan afectar la carga.
- Seleccionar el medio de transporte más conveniente, a través de operadores logísticos confiables.
- Elegir el tipo de contenedor más adecuado para preservar las condiciones de la mercancía.
- Evaluar la necesidad de un seguro de responsabilidad civil, que cubra errores u omisiones de terceros involucrados en el proceso de transporte.
El reconocimiento del concepto de riesgo en cada una de las situaciones es una de las funciones básicas de un agente de seguros especializado. A través del análisis y la estadística, el asegurador puede calcular la prima de riesgo puro, es decir, la cuota que realmente representa la exposición al riesgo.
¿Cómo se clasifican los riesgos en el transporte de carga?
Para poder gestionarlos adecuadamente, es útil conocer cómo se clasifican los riesgos. Según José Luis Albor Calderón (2003), los riesgos pueden clasificarse de la siguiente manera:
- Por la naturaleza de los intereses que afecta:
- Personales. Amenazan la integridad física o salud de una persona.
- Reales. Afectan cosas materiales, muebles o inmuebles.
- Patrimoniales. Generan pérdidas económicas sin afectar lo físico.
- Según la mutabilidad del peligro:
- Constantes. Se mantienen igual a lo largo del tiempo.
- Progresivos. Se incrementan con el tiempo (como la vejez).
- Decrecientes. Su intensidad disminuye con el tiempo.
- Por la naturaleza de las pérdidas:
- Catastróficos. Afectan a muchas personas al mismo tiempo.
- Particulares. Impactan a unos pocos.
- Puros. Solo implican pérdidas económicas.
- Especulatorios. Pueden representar tanto pérdidas como ganancias.
- Por lugar y tiempo:
- Temporales
- Geográficos
- Especiales
De esta manera, comprender estas clasificaciones ayuda a realizar una valoración más precisa del concepto de riesgo, lo cual se traduce en una mejor contratación del seguro de carga, tanto en cobertura como en costo.
En SafeLink Marine, experto en seguros de carga, nos especializamos en proteger tu mercancía de puerta a puerta.
Contáctanos para cualquier duda o pregunta con respecto a nuestros servicios.
Fuente: González R., Héctor R. & Mendoza H., Esaú M. (2018) “El Seguro En El Transporte De Carga: Los Desafíos De La Seguridad En La Cadena De Suministro”, Guadalajara, JAL.